Si alguna vez te has preguntado cómo lograr que una receta te transporte a los cálidos recuerdos de la cocina de tu abuela, ¡esta tarta pascualina tiene la respuesta! Con su masa artesanal de cuatro capas y un relleno lleno de espinacas, ricota y huevos, este plato típico de Liguria, Italia, ha encontrado su lugar especial en los hogares argentinos gracias a las inmigraciones italianas. Hoy te enseñaremos todos los secretos para que puedas recrearla con un resultado tan increíble como el de las abuelas.
Lo que hace especial a la tarta pascualina no es solo su generoso relleno, sino también su delicada masa, tierna y llena de sabor. Esta receta, que muchos consideran una “torta salada” por su altura y consistencia, no solo es deliciosa, sino también perfecta para disfrutar en cualquier momento del año. ¡Anímate a prepararla y celebra la tradición en cada bocado!
Ingredientes
Para la masa:
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500 gr de harina común 0000
200 ml de agua
100 ml de aceite
1 huevo
1 pizca de sal
Para el relleno:
500 gr de espinacas
1 cebolla grande
1 diente de ajo
300 gr de ricota
100 gr de queso parmesano
6 huevos
Nuez moscada, sal y pimienta
Huevo batido para pincelar
Modo de preparación
¡Manos a la obra! Primero, prepara la masa. En un bowl, combina la harina con la pizca de sal, el huevo, el aceite y finalmente el agua, que debes incorporar poco a poco mientras mezclas. Amasa durante 10 minutos hasta obtener una textura suave y lisa, ¡será un verdadero placer trabajar con ella! Divide la masa en ocho porciones iguales, forma bollos y déjalos descansar tapados y ligeramente aceitados. Para mejores resultados, deja reposar toda la noche.
Mientras la masa descansa, enfócate en el relleno. Saltea la cebolla y el ajo picados en aceite de oliva hasta que estén tiernos y reserva. Rehoga las espinacas en la misma sartén con un toque de ajo y aceite, escurre bien y pícalas. Luego, mezcla las espinacas con la ricota, el queso rallado, la cebolla y los condimentos. Agrega un huevo para ligar el relleno y deja enfriar en la heladera.
Cuando estés listo para armar la tarta, estira los bollos de masa en discos finos, apilándolos de cuatro en cuatro con aceite y harina entre cada capa. Usa el primer conjunto de masa para cubrir el molde, coloca el relleno y, con una cuchara, crea cinco huecos donde añadirás huevos enteros. Cubre con abundante queso rallado.
Finalmente, utiliza el segundo conjunto de discos de masa para cerrar la tarta. Sella bien los bordes y haz un corte en el centro para colocar una chimenea que permita la salida del vapor. Pincela con huevo batido y hornea a 200°C durante 50-60 minutos.
Deja entibiar antes de desmoldar y, ¡voilà!, tendrás una auténtica tarta pascualina como la de las abuelas. Prepara esta receta clásica y sorprende a todos con su sabor y tradición.