El mundo del espectáculo despide con profunda tristeza a Antonio Gasalla, el legendario actor y humorista que dejó una marca imborrable en la historia del teatro y la televisión argentina. La triste noticia fue confirmada por el productor teatral Carlos Rottemberg a través de sus redes sociales.
En los últimos meses, el artista permaneció alejado de los escenarios que lo vieron brillar, enfrentando los desafíos de una enfermedad que lo confinó a un centro de rehabilitación: demencia senil progresiva.
Por ese motivo, su hermano, Carlos Gasalla, había comunicado el diagnóstico de demencia senil que marcó sus últimos años, señalando: “Es una enfermedad que avanza. Antonio ya no tiene conocimiento, no habla”.
Aunque la enfermedad lo alejó de la vida pública, su legado sigue vivo. Desde sus icónicos personajes hasta sus memorables interpretaciones, Gasalla logró conquistar a generaciones de espectadores con su genialidad y estilo único.
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Un legado de risas y talento
Gasalla no solo fue un humorista destacado, sino también un multifacético artista: guionista, dramaturgo, director y docente. Entre sus creaciones más recordadas se encuentran personajes como La nena Lorena, Soledad Dolores Solari, La empleada pública, Bárbara Don’t Worry, Mamá Cora y, por supuesto, La abuela de Susana. Estas figuras trascendieron los escenarios y pantallas para convertirse en íconos de la cultura popular argentina.
En resumen, con la partida de Antonio Gasalla, el arte pierde a uno de sus grandes referentes, pero su humor, su creatividad y su pasión seguirán presentes en el corazón de quienes tuvieron el privilegio de disfrutar de su trabajo.