Las plantas no solo embellecen nuestros espacios, sino que también aportan una atmósfera de frescura y vitalidad. Entre todas las opciones, hay una planta en particular que destaca por su rápido crecimiento y su capacidad de florecer sin descanso a lo largo del año.
Conocida científicamente como Jasminum sambac, esta planta exótica proviene del sureste asiático. Más comúnmente conocida como Jazmín Árabe o Jazmín de Arabia, sus flores son altamente apreciadas. Es la planta nacional de Filipinas y una de las más importantes de Indonesia.
Además, la popularidad de esta planta no es casualidad. Combina perfectamente estética y facilidad de mantenimiento. No requiere cuidados excesivos ni condiciones especiales, lo que la convierte en una favorita en muchos hogares. Su versatilidad y capacidad para aportar un toque natural a cualquier rincón, independientemente del tamaño del espacio, la hacen imprescindible.
Sus flores, de un aroma exquisito, se agrupan en racimos de 3 a 12 flores, cada una de aproximadamente una pulgada de ancho. Comienzan siendo blancas y, al madurar, adoptan tonos rosados hasta marchitarse en un color entre amarillo y café.
Te podría interesar
Cuidados sencillos para una floración espectacular
Cuidar el Jazmín Árabe es más fácil de lo que imaginas. Aquí te dejo algunos consejos prácticos para mantener tu planta en su máximo esplendor:
Tipo de tierra: Utiliza una mezcla de tierra para materas, perlita (o arena como sustituto) y compost. Añadir fertilizante potenciará su crecimiento.
Luz y temperatura: Prefiere climas cálidos y lugares con luz parcial o sombra parcial. Durante las temporadas de crecimiento, manténla en espacios con temperaturas entre 27 y 32 °C durante el día, y entre 21 y 27 °C durante la noche.
Fertilizante: Aplica fertilizante rico en nitrógeno cada dos semanas durante la temporada de crecimiento. Esto ayudará a mantener el follaje saludable y a que las flores se produzcan correctamente. En invierno, reduce la cantidad de fertilizante.
Riego: Mantén la tierra húmeda, pero sin exceso. Esta planta necesita al menos 2,5 cm de agua por semana, y en invierno es mejor reducir la frecuencia de riego a cada 1 o 2 semanas.