¿Quieres que tu jardín se llene de elegancia y aroma con un laurel esplendoroso? El laurel, oriundo del Mediterráneo, no solo es una planta perenne que cautiva con su fragancia, sino que también es un adorno perfecto para tu jardín.
Con su frondoso follaje de un verde intenso y su silueta sofisticada, el laurel no pasará desapercibido. Además, sus hojas son un ingrediente esencial para darle ese toque especial a tus recetas, aportando su característico aroma a salsas y guisos.
Cuidados básicos para un laurel radiante
Ubicación y riego: Asegúrate de plantar tu laurel en un lugar donde reciba luz solar directa y donde el suelo tenga un buen drenaje. ¡No queremos raíces podridas!
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Poda regular: Para que crezca con fuerza, realiza podas ligeras y periódicas, preferentemente en primavera antes del período de mayor actividad.
Fertilización y plagas: Utiliza fertilizantes ricos en nitrógeno, fósforo y potasio, pero con moderación. Mantén un ojo atento a las cochinillas, pulgones y hongos que podrían atacar a tu árbol de laurel.