Con la llegada de la temporada cálida, el clima se vuelve ideal para el cultivo de la huerta urbana, ¡y qué mejor manera de aprovecharlo que cultivando tus propios tomates cherry! Estos pequeños y deliciosos tomates son perfectos para añadir un toque fresco y sabroso a tus ensaladas.
Cultivar tomates cherry en maceta es más sencillo de lo que crees. Lo único que necesitas es un tomate cherry que puedes encontrar en cualquier supermercado o verdulería de barrio. Este tipo de tomate se distingue por su tamaño pequeño y su sabor exquisito, ideal para consumir al natural, en ensaladas, acompañar carnes y fiambres, o incluso en una rica salsa.
Cultivo de tomate en maceta
La primavera y el verano son las épocas ideales para su cultivo. Comencemos preparando la tierra y las macetas. Aunque el tomate se adapta a cualquier tipo de suelo, prefiere uno con buen drenaje. Para este cultivo, se recomienda hacer la germinación en una maceta que tenga al menos 10 centímetros de profundidad.
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Paso a paso
Preparar las semillas: Utilizaremos las semillas de los propios frutos. Recorta bien los extremos del tomate y rebana algunas rodajas finas para disponerlas en la tierra. Cada rodaja contiene varias semillas, así que no te excedas en la germinación.
Sembrar las semillas: Dependiendo del ancho de tu maceta, coloca algunas rodajas de tomate sobre la tierra y cúbrelas con una leve capa de tierra. Riega bien y coloca la maceta en un lugar iluminado, pero protegido del sol directo, especialmente durante las horas de más calor.
Observar los brotes: A los pocos días, verás aparecer los primeros brotes. Una vez que hayan desarrollado sus pequeñas hojas, estarán listos para trasplantarse.
Guiar la planta: El tomate es una planta trepadora que necesita una guía para crecer. Coloca un palo en un extremo de la maceta e ir anudando la planta a su alrededor.
Cuidar la planta: Durante el verano, una vez que la planta tenga entre 4 y 6 hojas, estará lista para desarrollarse bajo el sol directo. Mantén el sustrato lo más húmedo posible, ya que el tomate demanda bastante agua para su crecimiento.