Lunes 17 de Marzo 2025
HUERTA URBANA

Huerta urbana: cultiva lechuga en casa y disfruta de tus propios vegetales fresco

¿Tienes un balcón, terraza o un pequeño rincón verde? ¡Eso es todo lo que necesitas para comenzar tu propia huerta urbana!

(Fuente: Instagram).
Escrito en ESTILO DE VIDA el

La magia de una huerta urbana no solo radica en cosechar tus propios alimentos, sino también en la satisfacción de ver cómo crecen día a día. La lechuga, además de ser una de las verduras más consumidas, es ideal para empezar. Es fresca, versátil y está cargada de beneficios, como pocas calorías, abundancia en agua, fibra, antioxidantes y un cóctel de vitaminas y minerales. ¡Perfecta para darle un toque nutritivo a tus ensaladas de verano!

Hoy te traemos una guía sencilla y emocionante para que cultives lechuga en casa y disfrutes de una alimentación más saludable, consciente y deliciosa, añadiendo el placer de trabajar en tu propia huerta urbana.

¡Manos a la obra! Aprende a cultivar lechuga en casa

Germina tus semillas: Comienza sumergiendo las semillas de lechuga en agua durante toda la noche. Este pequeño truco potencia su capacidad de germinación y acelera su crecimiento.

Prepara un mini vivero: Toma una botella plástica grande, corta la boquilla y haz agujeros por toda su superficie. Llena 1/3 con sustrato de humus y coloca 2-3 semillas, separadas entre sí por 1 cm. Cúbrelas con una capa ligera de sustrato de aproximadamente 1 cm.

Trasplanta y cuida tus plantas: Una vez que las pequeñas plantitas alcancen los 30 cm, trasládalas a una maceta más grande. Asegúrate de colocar en la base una mezcla de arena y sustrato para un buen drenaje. Riega 2-3 veces por semana o coloca un platito debajo de la maceta para que absorba la cantidad justa de agua.

Dales la luz que necesitan: La lechuga adora la luz solar, así que asegúrate de que reciba entre 4 y 6 horas de sol diarias. Si haces esto, tendrás hojas frescas y crujientes en solo 30 a 40 días.

¡Y listo! Ahora tendrás tus propias plantas de lechuga directamente desde tu huerta urbana. Además, esta práctica no solo te conecta con la naturaleza, sino que también te ofrece alimentos frescos, económicos y libres de conservantes. ¿Qué esperas para empezar?