El ficus lyrata es un árbol perenne que en su hábitat natural puede alcanzar una altura de hasta 20 metros. Sus hojas son grandes, rígidas y coriáceas, con forma de lira, alcanzando entre 12 y 40 cm de largo y hasta 10 o 25 cm de ancho. ¡Son realmente impresionantes!
Este ficus es una planta que requiere ciertos cuidados específicos. Necesita un riego regular, evitando siempre el encharcamiento, y es esencial que la tierra esté ligeramente húmeda. Además, debe estar en un espacio iluminado, pero sin exposición directa al sol, y no olvides limpiar las hojas regularmente para evitar la acumulación de polvo.
Cómo enraizar un ficus lyrata
Selección del esqueje: Escoge una rama sana y fuerte, asegurándote de que tenga al menos tres hojas grandes y sanas. Corta el esqueje con un corte limpio justo debajo del nudo (donde las hojas se unen al tallo) usando una herramienta afilada y esterilizada.
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Preparar el esqueje: Retira las hojas inferiores, dejando solo las dos o tres hojas superiores. Esto ayudará a evitar la pérdida de humedad y promoverá un mejor enraizamiento. Sumerge la parte inferior del esqueje en una hormona de enraizamiento en polvo para estimular el desarrollo de las raíces.
Preparar el sustrato: Llena una maceta con un sustrato drenado, como una mezcla de turba y perlita, y compacta ligeramente para proporcionar una base estable. Haz un agujero en el sustrato con un lápiz o palito y coloca el esqueje en posición vertical. Cubre el agujero con sustrato adicional y presiona ligeramente.
Regar y ubicar: Riega suavemente el esqueje y coloca la maceta en una zona cálida y luminosa, pero sin exposición directa al sol. Evita el riego excesivo para que no se pudra.
Cuidados adicionales
Recuerda que el ficus lyrata necesita cuidados específicos para prosperar. Con estos pasos, podrás enraizar esquejes de forma efectiva y disfrutar de nuevas plantas en tu hogar.